Agente secreto Bo-Niatus I


Misión: El arca del semilletero

 

 


 



Me llaman Bo. Bo-Niatus.
Soy un espía al servicio de la Agencia Tubérculum (la AT). Mi jefa, Doña Patatús, dirige un comando especial cuya misión consiste en asegurar el aprovisionamiento mundial de frutas, cereales, hortalizas y legumbres en los comederos infantiles.
Era una fría mañana de otoño cuando Doña Patatús me ordenó regresar al cuartel.
—Agente Bo-Niatus, ya sé que se encuentra usted de permiso, sin embargo, un grave peligro me obliga a encargarle una misión:
SALVAR LAS HORTALIZAS DE LA EXTINCIÓN
Por supuesto, acepté de inmediato; cancelé la reserva  que tenía en el balneario Cataplasmáter y me puse en marcha.
Al parecer, un mercader llamado Devoracárnicus, se había propuesto aniquilar a todas las verduras, frutas y cereales de la Tierra; su objetivo final: «Obligar a todas las niñas y niños a comer, sólo, la carne producida en sus Mega-Granjas».
Mis órdenes eran claras: infiltrarme entre las filas del enemigo y desbaratar sus maquiavélicos planes.
Para cumplir su propósito, el tirano mercader había reclutado a unos ratones mercenarios, a los que puso al mando de una mugrienta horda de gusanos, babosas, cochinillas y pulgones. Divididos en pequeños grupos guerrilleros, tenían como objetivo arrasar a mis hermanos vegetales.
Disfrazado de ratón, anduve por los suburbios “roediles” en busca del contacto que me introdujera en la cúpula clandestina de Devoracárnicus. Mientras me jugaba la monda, mi enlace, el agente de intercambio Col —enviado desde Bruselas—, tenía órdenes de asegurar mi tapadera y transmitir la información recopilada.
La localización del cubil de Devoracárnicus era un enigma difícil de resolver. El agente Col y yo conseguimos destripar algunos de sus planes más terroríficos; no obstante, ganarme la confianza de los generales ratoneros nos llevaría demasiado tiempo: ¡el éxito de la misión dependía de la rapidez y la discreción de nuestros movimientos!
Así pues, planeé un falso ataque al vivero más importante de la región: El Semilletero. La Agencia Tubérculum preparó el escenario; los técnicos del vivero guardaron en un arca un completo surtido de semillas que debía ser puesta bajo la custodia de mis colegas, sin embargo, el general Rototó se presentó antes de la hora convenida.
A pesar del robo del arca, el engaño fue un éxito. Antes de dirigirme al cuartel clandestino, contacté con mi enlace, el agente Col; una de las babosas chivatas debió descubrirme porque fui capturado nada más pisar la guarida secreta. Una vez maniatado, me condujeron hasta el mismísimo Devoracárnicus.
—Colgadlo de las raíces —ordenó muy cabreado— y aplicadle la tortura más horripilante jamás inventada.
El general Rototó abrió el “Salvaje manual Desternillador”. Después de ojearlo un rato, entornó los ojos, arrugó el hocico y rugió entre dientes:
—¡Aplicadle la tortura 313!



¿Logrará el intrépido agente Bo librarse de la tortura? ¿Detendrá al malvado Devoracárnicus para que los comederos infantiles vuelvan a tener frutas y verduras en sus menús?

Descubre el final de esta misión en:

 





Comentarios

  1. Esther, no deja de asombrarme tu gran capacidad imaginativa y creativa para ir generando textos.

    Un abrazo.

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    1. La mayoría son antiguos. Éste creo que es del año 2009.
      Todos los años ponemos boniatos en botes con agua, quedan muy bien sobre los muebles altos. Un año tuve dos; uno estaba escuchimizado, el otro, fondón. Al primero le salieron brotes la primera semana, el segundo permaneció calvo durante muuuuuchoo tiempo. Un día, después de rellenar sus botes, comprobé con disgusto que "don grandullón" seguía sin ganas de brotar, así que me dirigí a él y le dije: "¡ya estás brotando o te meto en la cazuela!"; al día siguiente le descubrí unos brotecillos verdes, sorprendentemente desarrollados.
      Conclusión: Los boniatos tienen orejas.
      Espero seguir sorprendiéndote.
      Abrazotes.

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  2. Veo que Bo-Niatus es un tipo con recursos, además de cumplir con una importante misión. ¿Te imaginas que solo comiéramos hamburguesas de McDonald's? Esperaremos a ver cómo siguen sus aventuras.

    Un abrazo.

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    1. La segunda parte es más madura..., desde mi punto de vista calidoscópico.
      Siempre es un problema conseguir que los niños coman de todo y, como los problemas es mejor enfrentarlos con humor, se me ocurrió este cuento "desenfadado".

      Abrazotes.

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  3. Este agente Bo-Niatus es la monda. Y yo que te tenía por una muchacha seria. Recolectas mis carcajadas y mi amor por la alimentación variada, incluidas bebidas espirituosas.

    Un abrazo.

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    1. Me has pillado; confieso que a veces soy un poco alocada y acompaño el potaje de garbanzos con gaseosa. Y también adoro mezclar bebidas espirituosas: la manzanilla, el poleo, el rabo de gato, el anís..., especialmente después de un almuerzo loco, loco.

      Abrazotes.

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