Agente secreto Bo-Niatus II

Misión: Azocar a nudo escurridizo

 

 



Entregados los informes finales de la detención de Devoracárnicus, me dirigí a mi ansiado descanso en Cataplasmáter. Mi futuro sólo presagiaba relajantes baños de fango burbujeante, limpiezas de mondadura y masajes radiculares.
Conduje mi leal camioneta durante dos horas. Cada curva del camino me obligaba a sujetarme los brotes, ya que, el viejo vehículo botaba como un saltamontes mareado.
El balneario estaba a los pies del volcán Tracatapún —por suerte, ya extinto.
A mi llegada, el señor Pella-Barrizal, me condujo hasta mi habitación. Deshice la maleta y corrí a mi primera sesión de pompas de lodo, no sin antes, pasar por la podadera para un recorte de brotes.
En el Salón de Desmoche, una joven risueña se ocupó de mis silvestres pimpollos.
—Relájese señor. Ya verá como queda divino.
La joven podadora blandió sus tijeras y comenzó a cortar.
—Agente Bo-Niatus —me susurró de repente—. Soy la agente Chirivía. Me envía Doña Patatús.
Cuando ya abría la boca para protestar, me chistó con firmeza.
—No me interrumpa. Los árboles frutales están en un serio peligro. Un misterioso criminal está deshaciendo sus nudos con el propósito de impedir el retoñado de ramas y hojas.
—¡Córcholis! —me horroricé— ¡Eso impedirá la floración!... y por tanto, ¡no habrá fruta!
—Exacto. ¡Por eso debemos partir sin demora!
Subí a la habitación y, en un pispás, me reuní en el parking  con la agente Chirivía.
—Yo iré en moto. Usted sígame. Le contaré los pormenores de la misión cuando lleguemos a nuestro destino.
La idea de seguir a tientas a una desconocida no me hacía mucha gracia. Me puse el cinturón y conecté el ordenador de a bordo, por si las moscas.
Tomamos la autopista en dirección norte. Parecía mentira que una scooter pudiera correr tanto. Llegamos a un amplio huerto de varias hectáreas. La agente Chirivía me informó de que nos hallábamos en el escenario del último asalto.
—Estas tierras pertenecen a la señora Perséfone, una experta reconocida en el cultivo de cítricos.
—Separémonos para peinar el terreno —sugerí.
En nuestro registro, encontramos unas sospechosas fibras enredadas en el ramaje. Mi superordenador conectó con la base de datos de la OVNU (Organización Vegetal de las Naciones Unidas). En menos de un estallido de palomita, tuvimos el nombre del propietario de aquellos filamentos de cabuyería: Nudo Escurridizo. Según los informes de la PIVI (Policía Internacional Vegetal Incorruptible), Nudo Escurridizo fue anudado en el mismo bergantín pirata en el que se enroló, siendo todavía, un simple cabo.


Cuarenta y siete minutos más tarde, nos encontramos en el puerto Maremágnum para seguir la pista de Nudo Escurridizo.
Un recio estibador, llamado Boca de Lobo, nos contó que había conocido a nuestro malhechor cuando éste trabajaba en un pesquero ilegal.
—No era bueno. No señor —gruñó sujetando su pipa entre los dientes—. Ese bellaco nunca respetó las paradas biológicas de la mar.
—¿Sabe si tenía algún camarada?
—Huumm —se rascó la deshilachada barba—. Recuerdo a un cazurro llamado Nudo Constrictor. Un tipo muy pendenciero… Solían correrse buenas juergas en la Taberna del Ladrón…
—Gracias por su ayuda, señor Lobo.
Nos dirigimos a paso firme hasta dicha taberna, siempre con la espeluznante sensación de ser observados.

¿Cómo acabará esta marinera misión?

Si quieres averiguarlo, ¡sígueme!



Comentarios

  1. Os dejo la última aventura de Bo-Niatus.
    En el gadget de "Fichero" tenéis el DRAE, por si no estáis familiarizados con el lenguaje náutico.

    Carpe diem.

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  2. Me dejas sin palabras. Si la primera parte me pareció un derroche de imaginación, creo que esta segunda todavía me ha cautivado más. Increíbles las aventuras de Bo-Niatus. Me ha encantado.

    Un abrazo.

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    1. Me alegro de que te haya gustado, yo me lo pasé pipa dando rienda suelta a la imaginación.

      Esta aventura parte de un taller sobre nudos marineros que preparé para alumn@s del segundo ciclo de Primaria, con motivo de la celebración de "la semana del agua". A los críos les encantó _y eso que casi todo el taller estaba montado con materiales reciclados y reutilizados; nada de "luces de neón", sólo nudos mágicos y leyendas_. Por supuesto, excluí a los malévolos nudos corredizos.

      Abrazotes.

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  3. Me gusta, sobre todo, el tono de cómic, que, como todo el mundo sabe, le debe mucho a la literatura. Cuántas veces habré acudido al diccionario al leer alguna palabreja en Mortadelo y Filemón. Espero ver algún día estas aventuras en forma de novela. Y felices vacaciones. Auuuuuuu!!!

    Un abrazo.

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    1. Pues no había caído en ello. Sería divertidísimo ver a Bo-Niatus y sus colegas moviéndose entre viñetas; creo que podría funcionar porque es un cuento bastante visual, y con mucha acción. Es una lástima que el cómic tuviese tan mala fama en nuestra época; por fortuna ahora es un género al que se le hace justicia. Hasta la vuelta.

      Abrazotes.

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    2. Me he apuntado a tu blog con la carita amarillo sonriente...Me gusta lo que escribes con tanta imaginación! Poco a poco me voy acostumbrando a tus palabras! :-))

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    3. Me alegro de que te guste, terecita, y agradezco que me lo digas. Espero que encuentres más historias que te hagan sonreír, o pensar, o soñar.

      Un abrazo.

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