Vivir de prestado






¿Vivir de prestado? ¿Cómo se puede vivir de prestado? Se vive o no se vive, pero nadie me puede «prestar» la vida. A Joan le he oído decir, infinitud de veces, que él me dio la vida, aun a riesgo de la suya. Creo que la gente que sale en televisión debería documentarse mejor…
¡Que es justo lo que pienso hacer yo!



¿Cómo es posible «vivir de prestado»? —le solté a bocajarro. Entonces, él me descerrajó: «¡Excelente pregunta!... Significa que vives con lo que otros te dejan en préstamo».
Me quedé un rato pensativa antes de acribillarle con la siguiente duda: «¿Eso significa que, cuando sea mayor, tendré que devolveros a papá Lucien y a ti todo lo que me habéis prestado
Por toda respuesta, mis padres me aprisionaron entre sus brazos y me achucharon carantoñas mientras desembuchaban que, para ellos, yo era el mayor tesoro que la vida les había prestado y que nunca jamás podrán devolverme todo lo que yo les doy.
Una estocada certera ! -) ¿no creéis?
(:-Olvidaba el final!!!


Comentarios

  1. Una estocada certera, Esther, y una gran reflexión.

    Utilizamos muchas expresiones sin entrar a analizarlas ni pensar que hay mucho más detrás de ella. En este emotivo caso, es cierto que no hay que devolver nada, pero en cuántos no parece que se nos exige, incluso más de lo que tenemos… Hasta la vida hace balance.

    Interesante y emotiva entrada. Enhorabuena por tu certera mirada.

    Besos y muchos abrazos.

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    1. A los niños -como a mí- les encanta estrenar expresiones y palabras nuevas.
      Como yo ya soy grande, hago uso de mi prerrogativa y revuelvo las palabras: las descontextualizo y las vuelvo a contextualizar... porque quien contextualiza una realidad descontextualizada, un fabulos@ ingenier@ de mundos será.

      No es fácil mantener la mirada fija en el cielo cuando el Sol rompe todas nuestras barreras. Mantengo la fe en esa parte de la humanidad que es capaz de atrapar con sus manos desnudas los rayos del astro rey, y transformar el fuego en energía constructiva.

      Me alegro de que te haya gustado.

      Te mando un gran Abrazote sonriente.

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  2. Los préstamos no siempre son préstamos, a veces son regalos. Para los primeros ya tenemos a los bancos; de los segundos nos encargamos las personas. Tú, con tu estocada certera, nos acabas de hacer un precioso regalo.

    Un abrazo.

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    1. Lo que me lleva a pensar que es una suerte que hayan más personas que bancos, y más regalos desinteresados que préstamos "requeteinteresados".
      Nunca es fácil acertar en la diana cuando te mueves en un mundo de polución. Lo bueno del ingenio humano es que, a falta de aletas, podemos construir periscopios, para no perdernos en la inmensidad.

      Un abrazo.

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  3. En los tiempos que corren todos vivimos un poco de prestado, lo cual me lleva a pensar que la vida es un préstamo que malgastamos con excusas. Mi mujer dice que no le presto atención, que siempre estoy en las nubes. Los niños son un poco prestamistas: nos devuelven algo de nuestra niñez a cambio de soportar a Bob Esponja.

    Un abrazo.

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    1. En efecto, la vida es un préstamo: no elegimos nacer, ni elegimos el modo ni el momento de partir.
      Alguien con la cabeza bien amueblada no le da importancia al uso de los posesivos, porque sabe que nadie posee la vida de nadie y que las cosas, sólo son cosas; en cambio, existen muchos seres que bajo el influjo de entes maléficos como el hedonismo, los celos, la avaricia, el materialismo..., se empecinan en manipular, someter, adueñarse...
      El amor incondicional, tenga la forma que tenga, es el único regalo que encontraremos en nuestro viaje. Lástima de quienes no lo ven ni lo quieren ver.

      Un abrazo.

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