HALLOblogWEEN 2014







Infernum

El calor veraniego se había arrastrado hasta el 31 de octubre como una repugnante babosa. Los ciudadanos callejeaban de noche como muertos vivientes porque, durante el día, corrían el riesgo de caer fulminados por un viento al que ya habían bautizado como «halitosis del infierno».
La ciencia era concluyente: «las causas de esta anomalía atmosférica residen en el cambio climático»; los teólogos, tajantes: «Dios nos castiga…»; sin embargo, los espiritistas eran más prudentes: «Hemos captado una serie de señales que podrían indicar una perversión de las corrientes telúricas, probablemente corrompidas por la acumulación de energía negativa».
Fuera como fuere, la realidad es que esta alteración atmosférica provocó la migración hacia las playas continentales de todo ser vivo con sangre en las venas; no sólo por la posibilidad de refrescarse en aguas saladas, también porque la falta de lluvias y la calidez diurna habían provocado la liquidación de todos los recursos vitales. El panorama pintaba mal para los supervivientes, pero el verdadero holocausto no llegó hasta que unos monstruos abisales emergieron del más absoluto caos para reinar entre el cielo y la tierra. No creáis que estoy hablando de simples cefalópodos con mala baba, hablo de unos seres que nadie en el mundo conocía porque jamás pudieron ser fotografiados, diseccionados y expuestos en un museo; ni los lobos más feroces habrían logrado concebir a semejantes bestias. Poco a poco, la población fue menguando: decenas murieron antes de que todos desarrollaran el «hambre caníbal» —lo que les ahorró la mortificación; los más acabaron desmembrados, digeridos y… con la escasez, vueltos a digerir frente a las límpidas y yermas aguas oceánicas.

http://www.teresacameselle.com/2014/10/pasen-y-vean-halloblogween-2014.html

Comentarios

  1. Ayyyy, Esther, esto tiene mucho de real. El calor veraniego, el cambio climático... Y no he podido evitar que esos monstruos abisales me recordaran a algún político reinando entre cielo y tierra. Terror apocalíptico con un punto naif. Me encanta. Y me alegro un montón de que hayas participado en esta propuesta.

    Un abrazo antes de que acaben conmigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, no las tenía todas conmigo. Últimamente es difícil sustraerse de la realidad y encontrar un rincón de cordura.
      El terror es uno de los géneros que más me gustan, pero no resulta fácil encontrar buenos libros. Gracias a esta propuesta, me lo estoy pasando de lo lindo.

      Te mando un Abrazote para disispar todos los miedos.

      Eliminar
  2. ...y quizás luego de tan macabro final, un nuevo período comience y la tierra se vuelve a repoblar de nuevas especies...¿serían esos repugnantes seres los encargados de apropiarse del planeta?¿aprenderán de nuestros errores o serán ellos los que nuevamente determinen otro fin de ciclo?
    Buen aporte para la propuesta de halloblogween
    .








































































    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tal vez el espíritu de las Navidades futuras nos muestre el camino correcto. Otra cosa es que lo queramos seguir...

      Gracias, Mónica, por atreverte a leer este conjuro contra el mal.

      Eliminar
  3. Siempre me ha aterrado esa frase de: lo real siempre supera lo ficticio, sobre todo si leo textos como este, Ester, en el que nos reconocemos en esas playas, con el calor sofocante, el cambio climático… ¿Predicción o ficción? El tiempo lo dirá.

    De momento, mis felicitaciones por este relato y gracias por ayudar a que el HALLOBLOGWEEN de este año tenga una mirada más.

    Feliz noche.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tengo la esperanza de que la cordura acabe imponiéndose, aunque sólo sea por motivos económicos.
      Gracias por tu apoyo. Participar ha sido todo un reto porque las espectativas eran muy altas, ¡hay tantos y tan buenos relatos...!

      Un abrazo, Mari Carmen.

      Eliminar
  4. Un relato con visos de realidad, ojalá que esta realidad no se materialice en la última parte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No lo creo, Tracy. Tarde o temprano, los marionetistas se darán cuenta de lo mucho que perderán si no se toman medidas. Esa es la mayor paradoja: el mundo se salvará del infierno gracias a la avaricia.

      Un saludo desde las profundidades del sueño.

      Eliminar
  5. Un augurio muy poco auspicioso y que horroriza más, porque no se aleja mucho del devenir que nos espera.
    Un texto que despierta esa alarma, que se nos apaga, cuando nos evadimos de la realidad y alejamos los pies de la tierra (Tierra).
    Si habrá que reflexionar y actuar al respecto. Muy bien narrado!
    Besos!
    Gaby*

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que te haya gustado. Cada vez vivimos en un mundo más sobreinformado (parece que somos incapaces de encontrar el punto intermedio); evadirse es ya cosa del pasado, hasta las historias más sencillas encierran un poso de realidad amargo.

      Te mando un Abrazote optimista para que te guíe en la oscuridad.

      Eliminar
  6. Me recuerda a las historias de Lovecraft, personajes como Chtulhu. Pero por cuestión de cambio climático.
    Original enfoque.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Menudo piropo! Lo cierto es que me preocupa tanto el presente y futuro del planeta que se me ha colado de forma inconsciente. Supongo que ya no se puede soslayar lo que ya es un hecho.
      El año que viene espero contribuir con algo que asuste más sin que dé tanto miedo.

      Un abrazo.

      Eliminar
  7. Uf no quisiera estar en ese verano infernal! Muchos cambios producidos en nuestro planeta, espero que no sean por lo que dice tu relato, o el futuro no suena nada bien!
    Me encantó tu relato! Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A pesar de todo, convine tener una visión de conjunto objetiva y racional. Donde existen problemas, hay soluciones, y si hasta ahora no nos hemos extinguido, es porque en el mundo abundan las mentes lúcidas; no cabe duda de que somos una especie más creativa que destructiva.

      Un abrazo para ti también.

      Eliminar
  8. Dios mío! menuda visión más espantosa del final de nuestros días...espero que no sea premonitoria!
    Encantada de leerte

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ha sido un placer espantarte. Y no te preocupespor las premoniciones, no vemos tres en un burro.
      Un abrazo

      Eliminar
  9. Esther, los que no forman parte de la solución está claro que son los causantes de los problemas que emanan de tu texto.

    Me alegra haberte encontrado en este itinerario Halloblogweeniano.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo peor es que además de causar problemas, algunos se dedican a poner la zancadilla a las soluciones.
      Me alegra haber participado en esta maratón tan enriquecedora.

      Un abrazo.

      Eliminar
  10. Apocalipsis en octubre, el horror aliado con la naturaleza.
    Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ahora que nombras lo de octubre... Pues sí, en cierto sentido hemos tenido un mes apocalíptico, aunque nada que ver con la rebelión de Madre Naturaleza. La esperanza yace en los finales más extraños.

      Un abrazote.

      Eliminar
  11. Si el final del este mundo es así, mejor no verlo, el pelo de punta solo con pensarlo.
    Besos,.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, siempre nos queda el camino del samurái: vivir en armonía con la naturaleza o hacernos el harakiri.
      Vale, esto último, descartaco que da mucho asquito destriparse.

      Un abrazo.

      Eliminar
  12. El comienzo es aplastante, como el calor anormal que describe, pero los monstruos abisales no me provocan demasiado temor, supongo que porque estoy acostumbrado a los sustos de celuloide. A mí quien me da miedo es el ser inhumano que habita en cada uno de nosotros, la bestia dormida.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo cierto es que el relato tiene dos lecturas que no tenía previstas: la primera, la que no te asusta; la segunda -y más retorcida- la de esa bestia que dormita bajo el manto inmaculado del civismo. Coincido en que la segunda asusta más que la primera porque es más realista. ¡Bu!

      Un abrazo.

      Eliminar
  13. Pues yo me he sentido introducida en una realidad paralela muy similar al panorama actual, esperemos que sin monstruos y sin agotamiento de recursos...
    Un gran relato sin duda.
    Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Inma. Algunos científicos y ecologistas apuntan a que la Hora 11 ha pasado. Espero que estén equivocados. Ahora nuestra mejor arma defensiva contra el caos es la educación, por desgracia, ésta anda un poco tocada. Pero no hay que perder la esperanza, la supervivencia está incrustada en nuestros genes y sólo hay que trabajar, trabajar y trabajar... Si nos extinguimos, que sea con dignidad.

      Un abrazo y pásate cuando quieras.

      Eliminar
  14. Tremendo relato, con lo que a mí me encanta las historias apocalípticas.
    Gracias por participar en el HALLOBLOGWEEN.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero poder superarme el año que viene. Es fantástico leer y compartir historias con otros escritor@s.
      Te agradezco la convocatoria.

      Un abrazo.

      Eliminar
  15. Terrorífico, sobre todo partiendo de la base de que el causante es un hecho real y que nos afecta en este momento como es el cambio climático, espero que tu previsión no sea la acertada, si no vaya la que nos espera ;)

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En el mundo racional no existe lo imposible. Los hechos son los hechos, y cambiarlos está en nuestra mano.
      Lo que sí será difícil que cambie es mi pobre agudeza visionaria... y mi absoluta falta de puntería; por suerte no soy la reencarnación de Jules Verne :-D

      Namaste.

      Eliminar

Publicar un comentario