Entradas

Mostrando entradas de julio, 2014

Una cuestión de vida o muerte

Imagen
Mimún salió a la superficie para saludar al nuevo día. Era tiempo de cosechar, y también de sembrar, porque nada hay más importante que salvaguardar el equilibrio de Madre. Timak asomó la cabeza y vio a su amiga correteando entre los rayos solares que el hermano ficus tamizaba antes de que tocaran tierra; sorteó la hojarasca y avisó aMimún de que la colonia ya se había puesto en marcha: un grupo de exploradoras había localizado el cadáver de un pájaro y debían festejar la renovación de la vida: «un ser, múltiples propósitos». Lo que las obreras ignoraban era que aquel montón de huesos, carne y plumón estaba corrompido a causa de un cebo mortal, dispersado aposta, para exterminar a todo bicho viviente que tuviera la desdicha de probarlo.

La undécima hora

Imagen
«Volverán, sin embargo, no serán los mismos». La declaración del viejo nos puso los pelos en salazón, muy especialmente porque llevábamos horas pateándonos esa maldita isla. Desembarcamos la tarde del 21 de enero con un temporal del copón pisándonos los talones. Apenas divisamos el faro, el capitán nos lanzó al agua en un par de lanchas neumáticas; habríamos zozobrado de no ser por la urgente necesidad de vivir. La Corporación nos había enviado para recuperar los restos de un aparato ultrasecreto que había caído desde la estratosfera, y esperábamos encontrarlo antes de que la tempestad nos engullera a todos. El equipo estaba formado por dos buzos camicaces, tres científicos locos y yo, el jefe de seguridad, elegido no tanto por mi liderazgo como por haberle machacado la nariz al gilipollas del secretario general.