Ella



Fotografía de J.J.P



Era mujer, no sabía si por el sentir innato o por sus quehaceres cotidianos.
Era ella; la que volaba sobre unas bailarinas traicioneras desde el trabajo hasta la sirena escolar bajo el peso desarmado del paraguas.
Era esa: la criada, la enfermera, el ama seca; la puta que día sí, día también debía entregar a Paco su cuerpo y su sal mientras la hija que nunca podría concebir sollozaba en el cuarto contiguo, aferrada a sus princesas.
»En el asesinato de Michelle F.L, la justicia desestimó el agravante de violencia de género porque, en su DNI, la víctima figuraba como Michel F.L., varón.

Comentarios

  1. Qué bromista es a menudo la naturaleza, pero, por fortuna, los cambios de sexo se producen cada vez con más frecuencia y a edad más temprana. Desgraciadamente, la falta de carácter y la dependencia no conocen sexos. Hay que fomentar la educación en la igualdad y la patada en los huevos.

    Un abrazo.

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    1. Esos cambios deberían darse dentro del conocimiento y el respeto a la naturaleza, en lugar de demonizarse a través de los prejuicios atávicos. El sexismo condena a toda la especie humana y nos limita como seres capaces de evolucionar más que las piedras. Como siempre, la clave está en la educación: dejemos que los niños lloren y las niñas rompan los techos de cristal.

      Un abrazo.

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  2. “la hija que nunca podría concebir sollozaba en el cuarto contiguo, aferrada a sus princesas”

    Uff… señalo esta frase porque, además de impactante, me parece soberbia. Y es que, cuando muere una persona, no solo muere ella, sino todas las posibilidades que habitaban en ella.

    Es un relato duro, como por desgracia es la realidad. Y el número aumenta con la colaboración de una justicia que más que ciega debe ser tuerta, pues mira hacia un solo lado. Todavía recuerdo el caso de un juez que dijo que sesenta y tantas puñaladas no era ensañamiento.

    Un fuerte abrazo, querida hermana.

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    1. Con esta microfábula he querido dar visibilidad a un colectivo que, en los casos de violencia de género dentro de la pareja, es más vulnerable, si cabe, que el de las mujeres; me refiero al conjunto de personas que dentro de sus relaciones de pareja adoptan el rol femenino -para bien o para mal- independientemente de con qué órganos sexuales hayan nacido. La idea parte del recuerdo de un reportaje que emitieron hace varios años en el que se evidenciaba el vacío legal y la falta de formación de los agentes de policía para resolver casos de violencia dentro de parejas homosexuales.

      Reconozco que he realizado un gran ejercicio de empatía para escribir este micro, la violencia contra las mujeres es tan brutal en todo el planeta que pararse a pensar en que un hombre transexual, un hombre homosexual, e incluso, una mujer lesbiana, puedan entrar en el terrible círculo de la violencia de género, es darle otra brutal vuelta de tuerca al lado oscuro de la psique humana.

      Otro abrazote para ti, Mari Carmen.

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  3. No se puede tratar un tema tan atroz de manera más exquisita. La justicia no entiende de naturaleza. La justicia casi no entiende de nada.

    Un abrazo.

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    1. Nunca es fácil tratar con la injusticia cara a cara: si te enfrentas a ella, puedes perder la cabeza; si la ignoras, la vida; si la abrazas, la humanidad, y si la aceptas... si la aceptas puedes perder la divinidad que hay en ti.

      Desmoraliza comprobar que existen seres humanos que son incluso peor tratados que a las mujeres. La violencia y la compasión son rasgos innatos del ser humano, lo triste es que hayan personas que decidan alimentar ésta y enterrar a la otra.

      Un abrazo, Maribel.

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