domingo, 15 de febrero de 2015

Poema del 'Sana sana, niñita de mi alma'









Marieta imagina
—bien quietecita—
que mirlos y jilgueros,
tejen nidos con su pelo.
«¡¿Qué destino mejor
para mi mata de pelo
que un nido con polluelos?!»
Simón aparta la tijera,
mira a la pálida Marieta
Y promete dejar en la glorieta
su generosa cabellera.
Marieta complacida
jura no rezongar
cuando la próxima quimio
Simón le deba dar.


   
   Hace unos días que compuse este poema. No tenía intención de publicarlo hasta dentro de varias semanas, pero hoy supe que es el día contra el cáncer infantil.
   
   La investigación científica es, literalmente, una cuestión de vida o muerte. No es exagerado afirmar que el destino de la especie humana depende del uso que hagamos de esa "humanidad".