Alzhéimer


  
Veía cómo te arrellanabas en el sillón para contabilizar con la frialdad de un napoleón las neuronas que día a día eran aniquiladas por nuestro enemigo, hasta que un día, perdiste tu imperio.
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Tratar de recordar las palabras le resultaba más difícil que navegar entre sargazos. No ha tenido valor para vivir el hundimiento.

Comentarios

  1. Esther, esta enfermedad es un reto al cariño y al amor: https://youtu.be/JRaIOLhUux4
    Un abrazo.

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    1. Tienes mucha razón, Alicia, por eso imagino el dolor de quienes todavía están en las primeras fases y no tienen el apoyo de nadie. Gracias por el vídeo, es conmovedor.

      Un abrazo.

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  2. Qué duro, querida amiga y qué bien lo dices. Espero que salga mi comentario , no como en mi blog ;)
    Besos

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  3. Podemos aprender a vivir sin alguno de nuestros sentidos; hasta podemos aprender a vivir en soledad, sin embargo, la pérdida de los recuerdos, incluso perder sin remedio aquellos que son indispensables para la supervivencia, es cruel.

    Blogger tiene razones que, nosotras, simples siervas de la palabra, desconocemos ;-)

    Un abrazo, Mcarmen.

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  4. Para ti y para mi evitar las palabras inútiles ha sido un reto. El reto, ahora, consiste en no perder también los gestos y las emociones.

    Un abrazo.

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    1. El primero fue difícil, sobre todo, teniendo en cuenta nuestra debilidad por el parloteo; lo segundo, forma parte de la naturaleza humana, y está tan arraigado que jamás logré desembarazarme de ello.

      Un abrazo, compañero de retos.

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