Éxito


 

  
Su obsesión por alcanzar la plenitud era tal que, 
en su afán por comerse el mundo, 
no sintió dolor al empezar a desgarrar su propia carne.



Comentarios

  1. Y sí no sientes dolor en tu propia carne, mucho menos lo vas a sentir si es la carne de los demás la que te comes...
    Me ha encantado!

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  2. Uno de esos microrrelatos que darían para charlar horas y horas en el Súquia ¿verdad? Robe, el cantante de Extremoduro, dijo en una entrevista que la ambición desmedida sólo produce frustración. Yo creo que hay que andar por el mundo sintiendo la hierba bajo los pies (y en el pedazo de porro que uno se fuma).

    Un abrazo.

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  3. Me alegro de que te haya gustado, Charo. La empatía es un valor que debería estar en alza, sin embargo, en nuestra sociedad se la subestima y sustituye por el hedonismo. Al final de la partida, veremos quien queda en pie.

    Un abrazo.

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  4. Ya ves, José Antonio, llegué a creer que era demasiado sencillo; tuve mis dudas antes de publicarlo, luego pensé en lo que Charo y tú habéis apuntado. Supongo que queda clara mi posición: prefiero escribir relatos para lectores y lectoras como vosotros, antes que escribir al servicio de los mass-media y las factorías editoriales, o como tú dices, disfrutar de la hierba bajo mis pies (y, en mi caso, barquillos de chocolate).

    Un abrazo.

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  5. Esther, se dice que tan solo hay tres grupos de personas: las que hacen que las cosas pasen, las que miran las cosas que pasan y las que preguntan qué pasó. Se trata de estar en el primer grupo a pesar de que no siempre se consiga el éxito.

    Un abrazo.

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  6. Es un buen consejo al que añadiría : nunca perder la perspectiva; que es lo que le pasa al común de los mortales cuando llevan demasiado tiempo ejerciendo poder (una universidad realizó un estudio al respecto).
    Con perspectiva y siendo fieles a nuestras conviciones éticas, ya no importa alcanzar el éxito, porque el éxito está en nuestra propia actitud ante la vida.

    Un abrazo, Alicia.

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