Alce







Alce posa soberano
en un bosque de alabastro.
Alce no oye al comprador
ni tampoco a su ojeador.
Alce se acomoda a la vista
del ávido coleccionista.
Alce cree en su inmortalidad
como si fuera real.
¡Oh!
Alce sufre con horror
los rayajos del crío menor.


Comentarios

  1. La historia del alce me lleva a pensar en que no hay nada tan serio que uno no pueda reírse aunque solo sea un poco. Debe ser mi carácter bromista. Y, ahora que lo pienso, yo me he reído contigo una barbaridad.

    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. La risa es terapéutica, nos otorga una visión panorámica que nos facilita un control sobre nosotros mismos, ya que sobre el mundo es imposible.

      Siempre es un placer compartir risas con un amigo. Un abrazo.

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