martes, 29 de marzo de 2016

Alzhéimer


  
Veía cómo te arrellanabas en el sillón para contabilizar con la frialdad de un napoleón las neuronas que día a día eran aniquiladas por nuestro enemigo, hasta que un día, perdiste tu imperio.



Tratar de recordar las palabras le resultaba más difícil que navegar entre sargazos. No ha tenido valor para vivir el hundimiento.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Éxito


 

  
Su obsesión por alcanzar la plenitud era tal que, 
en su afán por comerse el mundo, 
no sintió dolor al empezar a desgarrar su propia carne.