Declaración de guerra


 






leitean contra sus mentores por haberles educado para vivir en una sociedad utópica.



Comentarios

  1. Es muy cierto. Llevo tiempo pensando en ese asunto y ahora lo leo aquí, expuesto con toda la sencillez del mundo y sentido del humor. La niñez transcurre en un mundo de maravillas y, a la hora de la verdad, todo son bofetadas.
    Besos.

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    1. Es un hecho que la honestidad, la empatía, la cortesía son tomadas por sumisión o estupidez. Me he encontrado con muchas madres y padres que dudan a la hora de educar a sus hijos e hijas: no saben si "educarlos como ciudadanos respetuosos o enseñarles a sacar garras y colmillos". En casi todas las escuelas se opta por el civismo, claro está, y se valora el esfuerzo personal tanto como los logros, sin embargo, el mundo no funciona así. En mi opinión, un buen camino sería educar en el respeto, la crítica constructiva, la asertividad y el amor propio. Es algo que, como sociedad, debemos meditar en profundidad, llegar a acuerdos y actuar en consecuencia para que "cada uno elija lo que quiere ser" y para que "el Capitán Garfio jamás vuelva a salirse con la suya".

      Un abrazo, Juan Carlos.

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  2. Un micro con mucha chicha. En mi opinión, se debería evitar la educación en el miedo: no hagas nada porque todo es peligroso. También habría que fomentar el tener amigos, aunque manteniendo cierta independencia (esto se consigue con el tiempo). Y, por último, enseñarles a sacar los dientes cuando haga falta, es decir, quejarse cuando algo no es justo.

    Un abrazo.

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  3. Buf! Has dicho tanto con tan pocas palabras que prefiero no decir nada, solo que da para pensar y debatir mucho, mucho.
    Un beso

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    1. Es triste que ésta sea la realidad; quienes tenéis hijos e hijas, bien lo sabéis. Como dices, es hora de que todos decidamos qué clase de sociedad queremos y que abandonemos el viejo hábito de dejarse llevar.

      Un abrazo, Charo.

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  4. Breve micro que me ha encantado y sabes que me has dejado pensando?

    Un beso.

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    1. Aceptar una conclusión tan dura y plasmarla de forma tan breve, no ha sido fácil. Hay quien asevera que ninguna persona cambia, yo creo que cualquier cambio es posible si ponemos en juego nuestra voluntad y dejamos de lado esas ingenuidades que nos paralizan.

      Un abrazo, María.

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  5. De acuerdo contigo,educar en el respeto,inculcar valores...pero q dificil se lo ponen esta sociedad a algunos padres y todos los chicos y chicas.
    Besos

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    1. Anteayer le decía a mi sobrino preadolescente que, pasase lo que pasase, fuera siempre fiel a los principios que hacen de él una persona empática y noble. Pronto tendrá que enfrentarse al mundo real y decidir entre lo que es fácil -lo que te convierte en "apto" para integrarte en tu grupo social- y lo que es bueno y justo. Sin duda es una dura prueba para los jóvenes y sus progenitores, sobre todo, en estos tiempos de redes, que a veces más que conectar, te asfixian con sus nudos.

      Un abrazo, San.

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