viernes, 12 de mayo de 2017

Planificación familiar





ecesita parir un heredero legítimo, por eso le exige al otro que entre y salga por  la trasera.

7 comentarios:

  1. Jajaja! No sé si lo he entendido bien o es que tengo la mente muy sucia...

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    1. Ese era el propósito: jugar con la ambigüedad para haceros disfrutar de la travesura.
      No creo que tengas una mente sucia, sino más bien, una visión amplia del mundo.

      Un abrazo.

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  2. Lo cual demuestra que el fin justifica los miedos. Si el amante no es muy remilgado, seguro que se lo pasan de maravilla. Ahora bien, le puede ocurrir como a mi admirado Jeremy Irons en Madame Baterfly (David Cronenberg, 1993).

    Un abrazo.

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    1. No he visto la película. ¡Vaya intriga! Ja, ja, ja.
      Leí en alguna novela... o fue en un documental sobre Historia... que esta práctica era habitual como método anticonceptivo; supongo que también era un método para que no se extinguiese "la llama del amor", o el contrato social.

      Un abrazo.

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    2. "Madame Batterfly" es una ópera en su origen, pero David Cronenberg supo adaptarla con ese don que tiene para conseguir extraer de lo monstruoso y lo malsano algo hermoso, en este caso una sublime historia de amor.

      Un abrazo.

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    3. He visto la película y me gustó mucho, aunque no recuerdo demasiado bien la escena...tendré que volver a verla.

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    4. Bueno, como en toda película americana se ve muy poco. Si la hubiera hecho Almodóvar, sería otro cantar.

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