El pan de cada día







Sabed, jóvenes, que en el mundo se hornean cuatro variedades de pan: el blando, el duro, el que da ganas de cagar y el que te reaprieta el ojete (como veis, la masa es simple; la tipología, en cambio, es harina de otro costal). Si observáis atentamente, veréis que al blando lo mismo lo santifican que se lo echan a los gorriones; que el duro es objeto de devota imitación; que con el tercero comulgan muchos antes de rebanarlo en la plaza; y el cuarto, ¡ay el cuarto!, con esas barras de pan, mejor no os crucéis. Así pues, queridos, cuando al mundo salgáis, estad ojo avizor, y nada más os digo, que de lo dicho ya estáis advertidos.

Comentarios

  1. Este texto debería difundirse entre la gente con estreñimiento. Sería una biblia para ellos, del mismo modo que escuchar una corriente de agua incita a algunas personas, en especial mujeres, a orinar como si no hubiera mañana.

    Un abrazo y Feliz Año.

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    Respuestas
    1. La mejor forma de llamar la atención de los adolescentes es dirigirse a ellos en su jerga que, por alguna razón, está plagada de lenguaje escatológico. Esta conseja no tiene más aspiración que la de plasmar una reflexión sobre la condición humana, lo que suceda en el colon de quien la lee, no me atañe.

      Feliz año, lobo.

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