Palomino

Fotografía de HPG


Palomo tiene vértigo
no lo puede remediar
desde aquel infame tiro
le marea aletear.
Un perdigón lo rozó
en pleno vuelo aviar.
Él que siempre adoró
las alturas y el caviar...
Y es que Palomo se priva,
nada más despegar,
toda vez que al vacío mira
empieza a temblequear.
¿Qué le diré a Palomo
para que su temor olvide
si alas no tengo
ni como alpiste?
¡Álzate, Palomo, ligero,
que no te van a cazar!
Las armas se fueron,
¡y no volverán!
(Palomo, gallina,
ya estás advertido,
si no espabilas,
te quedas sin nido).

Comentarios

  1. Todos tenemos miedo a algo. Para afrontarlo, suelo reforzar la autoestima de los chavales en la academia. Hay que creerse cada día que uno vale mucho.

    Un abrazo.

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    1. Siempre digo que un autoconcepto y una autoestima sanos y equilibrados te pueden salvar la vida. Sin embargo, cabe recordar que la mente es tan frágil como poderosa (seguro que entiendes el paradigma); y tan importante es saber pedir ayuda como no presionar ni juzgar a quien la solicita, por eso la última estrofa la pongo entre paréntesis, hay cosas que se pueden pensar, pero no decir.

      Un abrazo.

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  2. El miedo a volar, en todos los sentidos, te impide disfrutar de muchas cosas en la vida. ¡Pobre Palomo!
    Un beso Esther.

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    1. De pequeños, nos cortan las alas para evitar que despeguemos a destiempo en la dirección equivocada, "por nuestro bien" -afirman-. De mayores debemos esforzarnos para lograr unas alas funcionales que no se desplumen al primer choque traumático. Por suerte, esto no sucede en todo el mundo...

      Tal vez te interese leer la publicación anterior ;-) "El ensayo".

      Besos, Charo.

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